
El Euribor experimenta subidas durante la primera semana de conflicto y los expertos ya barajan una
pausa de los tipos de interés por parte del BCE.
Solicitar una hipoteca es una de las decisiones financieras más importantes en la vida de una persona y elegir
el momento adecuado para firmar puede marcar la diferencia entre asumir una carga sostenible o enfrentarse
a cuotas difíciles de afrontar durante décadas.
En España, el mercado hipotecario, marcado por un contexto de tipos ligeramente al alza, se enfrenta a la
escalada del conflicto en Oriente Próximo y su impacto en el encarecimiento de los precios de la energía. De
prolongarse la guerra en Irán, las subidas de tipos serían una probabilidad muy cierta y esa incertidumbre
preocupa a quienes planean endeudarse a largo plazo.
En este entorno, la pregunta que muchos hogares se hacen es si conviene aprovechar las ofertas hipotecarias
actuales o esperar a que la situación se estabilice, aunque a riesgo de asumir tipos de interés más altos.
El principal riesgo que planea sobre las hipotecas es la inflación futura y la reacción del Banco Central Europeo
ante un posible repunte de los precios. El Colegio de Economistas de Madrid advierte de que los primeros
efectos del conflicto ya se han dejado notar, aunque el impacto dependerá de la duración del conflicto. Ante
un aumento sostenido de la inflación, el BCE debe decidir cómo actuar para contener los precios.
“La primera medida sería frenar el incremento de la inflación y, en consecuencia, endurecer los tipos de interés,
posiblemente elevándolos una o dos veces en 25 puntos básicos cada vez de aquí a final del año”, avanza
Salcedo Gómez.
En cualquier caso, la mayoría de los expertos considera que se trata de un escenario de último recurso y solo
en el caso de que los precios de la energía se mantengan elevados durante un tiempo prolongado. Eso sí, el
mercado ya está anticipando un cambio de rumbo para la política monetaria y las probabilidades que dan losanalistas a que haya alzas de tipos en la reunión de septiembre son del 50%, cuando hace una semana se
decantaban más por un posible recorte.
Esas señales ya se han trasladado al Euribor, el índice al que están referenciadas la mayoría de las hipotecas
variables y que suele adelantarse a la economía real. Aunque comenzó el año con ligeras caídas, en la última
semana ha repuntado. Del 2,222% con el que finalizó febrero ha escalado al 2,323% a finales de esta semana.
Si el mercado empieza a pensar que el conflicto puede alargarse, el Euribor tenderá a repuntar o, como mínimo,
a dejar de bajar tras los pequeños descensos de los últimos dos meses.
Fuente periodistica: Cinco dias